Os dejo una pequeña infografía para ir abriendo boca! Hoy presentaremos la herramienta Blogger.
El sueño de todo estudiante es poder trabajar con herramientas fáciles, intuitivas, gratuitas y que nos den resultados geniales.
Todos estos requisitos se juntan en la aplicación blogger, una aplicación donde podrás subir tu contenido acompañado de fotos u u otros archivos adjuntos y que luego podrás compartir de una manera súper fácil para conseguir llegar a muchísima gente.
Instagram, Twitter, Whatsapp, Telegram, Youtube, Spotify, Tik Tok, Twitch
Facebook, lo usaba de niño por los juegos y lo dejé de usar. Snapchat, se pasó la moda.
¿Habéis abandonado o dejado de usar alguna red social?, y en caso afirmativo, ¿cuál y por qué?
¿Con qué frecuencia usáis las redes sociales?
Si, por querer un descanso mental o por reducir distracciones para los estudios.
¿Cuál es el dispositivo o dispositivos que utilizamos con mayor frecuencia para acceder a las redes sociales?
Mucho
Móvil, ordenador o tablets.
¿Seguís a influencers mediante las redes sociales? En caso afirmativo, ¿a quiénes? ¿Os han influido a la hora de comprar o adquirir un producto o servicio?
Si. Jonan Perrea, Dulceida, Andrea Compton, Auron. Sí nos han influido, en algunos casos para la compra de productos de su propia marca y en otros mediante descuentos y colaboraciones con otras marcas.
¿Pensáis que deberían usarse las redes sociales en el aula?, y en caso afirmativo, ¿por qué y para qué?
Pensamos que sí que se deberían usar en el aula ya que es una herramienta que tenemos a la orden del día y no hay nada mejor como enseñárselas de una manera saludable para que no estén expuestos a ningún tipo de peligro en un futuro. Además se podrían usar para innovar en los métodos educativos y que fueran mucho más atractivas para el alumnado joven.
Innovar con nuestros alumnos será una herramienta clave para que todos sus sentidos estén presentes en nuestras explicaciones, para que no se aburran aprendiendo, para que esperen las clases con ganas reales de entender el mundo, en conclusión para que sean sujetos activos en la explicación.
Pero, ¿qué es innovar? ¿qué entendemos por innovar? Seguro que hay mil definiciones y opiniones sobre lo que supone innovar.
Se supone que crear algo nuevo es innovador pero, no todo lo que creamos de cero se puede llamar innovar, por ello pienso que innovar es mucho más que crear. En resumidas cuentas lo resumiría como crear aportando.
Lo que yo tengo entendido por innovación es la creación de algo que nos aporta algo bueno, algo enriquecedor.
Por ello, mis compañeros y yo acogimos con ganas la tarea que nuestros profesores nos asignaron. Esta tarea consistía en crear un libro digital, lo que podría aportar un aire fresco a una clase de primaria. Todos los alumnos aprenderían a través de un buen uso de las tecnologías de una manera innovadora.
Aquí os dejo nuestro libro digital, hecho con ganas y pasión, espero que lo disfrutéis tanto como nosotros haciéndolo.
Aquí os dejo una pequeña aportación que hicimos mis compañeros yo para nuestra clase de TIC donde enfocamos las TIC como medio para conseguir un compromiso por parte de los alumnos y alumnas.
Espero que os inspire tanto como a nosotras.
Gracias a Alfonso Hernández, Jose Juan López y Mario Marin por su colaboración en este artículo.
En una asignatura en de mi primer curso de magisterio, estuvimos viendo en profundidad la educación anterior.
No es solo historia, es un aprendizaje que para reproducir o para evitar nos puede servir para plantearnos que educación queremos tener en nuestro futuro como docente.
Por ello me ha parecido interesante compartiros algunas visiones de estos autores socialistas de las que pienso nos pudimos nutrir.
Sin más dilación os dejo un breve resumen de la historia de la educación socialista, ¡espero que os sirva mucho!
Antón Semiónovich Makarenko, fue un famoso pedagogo ruso. Crítica a la educación rusa y apoya los derechos de los trabajadores. También fue conocedor de los escritos de Marx e intentó poner en práctica, a través de su experiencia, las ideas marxistas de la unión entre educación y trabajo productivo, y opuesto a la Escuela Nueva y a Rousseau.
En su vida se suelen distinguir dos etapas bien definidas, una desde 1920 hasta 1935 cuando dirigió un centro para niños y adolescentes huérfanos, delincuentes y vagabundos, La Colonia Máximo Gorki; y del 1928 – 1935 La Comuna Dzerzhinski.
Las experiencias ocurridas en las comunas y las colonias fueron reflejadas en sus obras, dos de las más famosas fueron Poema pedagógico y Banderas en las torres. Makarenko consideraba que “el nuevo hombre comunista” se conseguía a través de la educación.
Los criterios e ideas básicas de su teoría eran las siguientes:
–Énfasis en lo colectivo, como un proceso social, en el que no se educa a una persona sino el grupo del que el educando forma parte. Estando siempre lo colectivo por encima de lo individual.
–Colectivo organizado, porque si no tuviera una organización no tendría un carácter educador.
–Educa la voluntad a través del trabajo, en lugar de mirar por sus fines, pone por encima los fines colectivos.
–Rentabilidad y autoabastecimiento, por el que ellos mismos trabajaban en la ganadería y talleres para autoabastecerse. Conseguían alimento y ropa, y también dinero para los gastos escolares y excursiones. Y la que se obtenía de ese trabajo (rentabilidad) se tenía que revertir en el grupo.
–División del trabajo, cada uno del grupo se encarga de una parte de la tarea, para realizar el trabajo en común.
-No está a favor de la educación politécnica, ya que para él la educación y trabajo deben estar separados.
La estructura de Makarenko se basaba en maestro y comandante, parecida a las técnicas militares. Makarenko era el maestro, era el encargado dirigir y orientar la colectividad y organizar la vida de la colonia. La colonia estaba organizada en destacamentos que eran grupos pequeños (7-15 personas) en el que se enseñaban y tenían que cumplir la tarea individual y la conjunta. Dirigidos por los comandantes que estaban a cargo de las tareas de los generales y se ocupaban de resolver problemas, que estos a su vez se reunían con Makarenko. Consideraban lo colectivo por encima de lo individual y en su disciplina no consideraban el castigo físico, aunque sí estaba a favor del castigo si este era estrictamente necesario y con el objetivo de que el grupo trabaje de forma adecuada.
Blonskij, fue un profesor de pedagogía soviético que estuvo al corriente de las teorías de la Escuela Nueva. Intentó encajar estas ideas con la educación politécnica, un concepto marxista.
Su pedagogía parte de que el niño contiene formas universales de comunismos y, por tanto, este proceso saca del niño a ese hombre auténtico e ideológico para devolverle su libertad, que es la de esa sociedad cooperativa sin clases. Su escuela de trabajo era como una organización para una sociedad sin clases y partía de la base de esa utopía del hombre natural comunista. Esta sociedad sin clases a través de la educación politécnica está inspirada en Marx y Engels, donde la estructura educativa estaba colocada sobre la industria con una educación polivalente, a través de ese método global de enseñanza no sólo abarcaría aspectos técnicos, sino que también educaría a los jóvenes en aspectos sociales, culturales… Para él, realmente, la formación surge del dominio de las técnicas de la fábrica y el trabajo y es útil cuando posee un valor educativo. Por tanto, la escuela termina siendo sustituida por centros comunales y productivos y se identifica con la vida social. A través del trabajo industrial se accede al conocimiento, se va a dominar la naturaleza y se va a entender con la sociedad.
Su escuela estaba organizada en:
La guardería infantil (3-7 años) era obligatoria, los niños se metían en el mundo del trabajo a través de la observación y la imitación de las tareas.
La escuela elemental (8-13 años), correspondía con la vida en la comuna. Era una especie de “hogar familiar”, los niños aprendían a través de experiencias con su vida, realizaban tareas domésticas, trabajaban en talleres… En esta etapa hablamos de la <<robinsonada>> el paso de la escuela infantil a la del trabajo para que los niños fueran aprendiendo sus oficios preindustriales que estaban conectados luego con todo el ensamblaje del futuro a nivel de la industria.
La escuela de trabajo para adolescentes (14-18 años) aquí se integrarían ya en la fábrica, donde aprenderían el manejo de todos los equipos, participarían en los procesos industriales…
El objetivo de esta diferenciación es que el niño acceda a esa civilización industrial desde un lugar comunista. Con esta educación escolar, Blonskij intentó juntar las ideas de la Escuela Nueva y la concepción marxista de la formación polivalente. Ofreció el “método complejo” que se presentó como el procedimiento de formación del hombre comunista, esta metodología recuerda a ciertos aspectos de la Escuela Nueva, en especial al método de proyectos.
Vasil Sujomlinski nació en Ucrania, es considerado junto a Makarenko el gran pedagogo del comunismo soviético del siglo XX y padre de la corriente llamada personalismo educativo. Además, fue director de una escuela en un pueblo pequeño llamado Pavlish. Ejerció de maestro durante muchos años y desde su escuela, guió el pensamiento pedagógico soviético desde un punto de vista personalista.
Su escuela fue denominada la escuela de la alegría, él se preocupaba por el individuo, por cada niño, decía que había que desarrollar su potencial a través de la alegría, la felicidad y la libertad, es más, estas tres características se convirtieron en la base de su pedagogía. Para él, si un niño está triste o preocupado no puede aprender, por ello el docente tiene que adaptar el ambiente a las necesidades infantiles para que los niños sean felices y disfruten en la escuela. Según Sujomlinski, los niños aprendían paseando y jugando, con ellos realizó diversas actividades una de ellas la “gruta del ensueño” donde imaginaban historias, hacían poesías… Incitaba a los niños a cumplir sus objetivos y conseguir sus metas, es así, que esas ganas de trabajar o de superarse formaban parte de la educación. En su escuela había un ambiente animado de trabajo y actividad donde los niños trabajaban, estudiaban, investigaban… voluntariamente para alcanzar sus objetivos, y todo ello sin mandatos ni órdenes, en un ambiente colectivo, lleno de bondad donde los niños eran felices, un lugar donde se les motivaba con sus intereses, a esto le denominó “campos de tensión”.
El objetivo del método de Sujomlinski y sus compañeros era el despertar emocional de la razón, enseñar a los niños a pensar. Evitaba las actividades competitivas que pudieran humillar a los menos capaces. Su metodología se basa en inculcar en los niños las ganas de estudio, el trabajo, así como, ser buena persona. Por último, la conexión entre la razón y lo emocional, enseñar a los niños a través de la belleza, la música, el arte en general, y su ideología se encuadra en la Escuela Nueva acoplada con la propia del comunismo, Sujomlinski utilizó el ambiente colectivo como un medio para desarrollar al hombre comunista, desarrollando las posibilidades individuales para que, posteriormente, repercuten en el beneficio de todos,es decir, al mejorar esa parte individual se mejora también la social.
Para comenzar es muy interesante lo que dice acerca de los procesos de integración de la memoria que están implicados en el aprendizaje.
Nos presenta tres fases, la de codificación, almacenamiento y recuperación. Algo en lo que estoy muy de acuerdo sobre la fase de codificación, es que lo más importante es el interés del alumno, presentarles un estímulo novedoso con el que captes su atención. El objetivo en la segunda fase es distinto, en esta buscamos que el alumnado recuerde la información, es decir, que obtengan un aprendizaje realmente significativo. En la última fase se busca que se recupere la información y sean capaces de transferirla a un concepto novedoso, como decía nuestro profesor José Blas de la Universidad de Murcia. Al final, si no conseguimos que los alumnos puedan llevar lo aprendido a otros contextos distintos, el aprendizaje no será del todo válido, ya que en su vida no les servirá de nada y estaremos hablando de un conocimiento nulo.
Introduce seguidamente “el rosco del aprendizaje”, en el centro de este rosco se encuentra el alumno, estando este en el foco del aprendizaje, a lo que él se refiere como un aprendizaje integral.
Una cosa muy interesante es que además del desarrollo del alumno, lo realmente esencial es que aprendan cosas, parece algo muy sencillo pero no todas las acciones educativas lo logran.
También menciona algo que me resulta muy curioso y es el proceso de evaluación del proceso que estamos siguiendo, es decir, valorar como lo estamos haciendo como docentes, si hay un aprendizaje, si nuestra intención realmente se cumple.
Por último concluye con el trabajo de las emociones, que para mi es primordial. Es ese poder de que los alumnos puedan evocar mejor la información cuando hay un peso emocional.
Durante todo el rosco recalca el poder de la evaluación formativa (tipos de agentes, tipos de herramientas, tipos de momentos en los que se evalúa…)
Enlaza cada uno de los momentos del rosco con los procesos de integración de la memoria, con lo cual todo está en sintonía.
Suma a esta reflexión una descripción de la concreción curricular.
Con esta concreción establece unos pasos.
El primero es empatizar con el alumnado, conocer a los alumnos te ayudará para determinar unos objetivos más personalizados.
En cuanto a los objetivos se buscará establecer contenidos y objetivos y elegir los criterios de evaluación y como evaluar con los REA.
Y también cómo diseñar actividades según lo que queramos que nuestra clase aprenda.
Me encanta la reflexión que hace mientras explica esta concreción curricular. Chema Lázaro expone al sistema educativo cuestionando los criterios de evaluación.
Compartirnos un punto de vista, menciona que el proceso de evaluación que tenemos en estos momentos que se basa en darle puntos a los alumnos para que ellos estén motivados en realidad es una motivación vacía que a largo plazo no funcionará. Mientras que podríamos obtener el placer de aprender, al alumnado actual solo le importa obtener unas calificaciones.
Lo importante es desarrollar tanto el pensamiento crítico como el creativo a través de estrategias.
A su vez, el desarrollo de una autonomía será clave. Ya que contamos con alumnos diferentes que aprenden de manera distinta.
Dando un salto en la dinámica de la charla que abarca muchos más puntos de interés, he querido destacar su intervención en cuanto a las técnicas para la construcción de aprendizajes significativos.
Como expresa este tema tan complejo me parece increíble. Lo hace de la siguiente manera.
Lo que debemos buscar como docentes será estructurar, integrar y no saturar. Lo que haremos para ello será estructurar la información en bloques de contenido en nuestras sesiones.
Si tenéis la oportunidad de ver la charla, la ilustración que exponen su presentación sobre el tema siguiente es clave. Nos habla del autor Sousa, este identifica distintos momentos de atención que tendremos que tener en cuenta.
En los momentos iniciales la carga cognitiva del alumno está vacía, esto cambia a medida que avanza la clase. Mientras se aumenta la carga, los alumnos se saturan y les es casi imposible atender. Justo ahí es el momento de la práctica, es decir, empezamos a trabajar el contenido. Esto hace que durante el proceso la carga de la que hablamos se libere y podamos obtener otro momento óptimo de atención al fin de clase. Es el momento de concluir la clase con algunas reflexiones.
Como Chema bien explica, el momento de cierre es muy complicado para los profesores ya que cuentan con muy poco tiempo pero, algo con lo que me quedo que es súper importante, es que si organizamos el horario según este planning de dos momentos productivo y uno de práctica, al final vamos a obtener mejores resultados que si saturamos a los niños de principio a fin.
Por lo tanto, aunque sea más difícil organizarnos, una vez que tengamos un planning hecho, el ritmo de la clase será mucho más fácil para ellos y para nosotros.
La charla continúa con un sin fin de reflexiones enriquecedoras, por ello os recomiendo muchísimo seguir este tipo de eventos para que aprendamos y ser unos
docentes comprometidos y pasionales como lo demuestra Chema Lázaro.
Aquí os dejo el link de la conferencia, creedme, merece la pena.
Por último, si leéis esto, muchísimas gracias José Blas y Chema Lázaro por darnos la oportunidad a los futuros docentes de aprender de profesionales como vosotros.
Aquí os dejo unas pequeñas infografias de cosecha propia sobre el decálogo de Manuel Area Moreira. Estas son unas guías que no deben caer en el olvido si buscamos hacer un buen uso de las TIC en nuestras futuras aulas.
La pandemia que nos concierne durante los últimos meses nos hace cuestionar si la educación está preparada para la no presencialidad o si es inviable, de eso trata el artículo ¿Para qué sirve la escuela? Reflexiones sociológicas en tiempos de pandemia global. Escrito por Aina Tarabini.
Durante todo el artículo, la autora da su opinión basándose en argumentos sólidos que apoyan su postura, que en este caso aboga por la presencialidad, refiriéndose a ella como la única modalidad capaz de acoger todos los requisitos necesarios para que la educación funcione de una manera completa.
Para defender su idea se apoya en las brechas existentes y en como la educación no presencial agudiza la desigualdad entre los estudiantes. Se basa en las brechas económicas, sociales, emocionales y digitales que el confinamiento trae consigo “Jóvenes solos/as, desorientados/as, angustiados/as. Familias que se quedan sin trabajo. Condiciones de habilidad tremendamente dispares. Desigualdades cruciales en las posibilidades de desarrollar actividades educativas con los hijos/as. Falta de acceso a recursos tecnológicos, escasa competencia digital y un largo etcétera.” (Tarabini, Aina, 2020, p.147/148).
También refleja con sus argumentos la disparidad de situaciones que se están viviendo con la pandemia, por un lado, familias que prácticamente no notan el cambio de presencialidad a modalidad online y por otro, familias abrumadas por un cambio que no saben o no pueden gestionar por su situación, ya sea por motivos económicos que deben comprenderse ya que en todas las casas la situación no es igual (refiriéndose a que no todo pueden hacer un gasto en ordenadores, tablets o wifi) o por motivos personales (no tener una familia estructurada, lo cual hace que no se rinda igual).
Por otro lado nombra el rol de la clase social y el papel importante que juega como desigualdad de condiciones. Sostiene que “la angustia, el miedo, la sensación de incapacidad para hacer frente a los requisitos de la institución escolar están claramente marcados por la clase social. Desde siempre y ahora, en la distancia y frente al desconcierto, aún más” (Tarabini, Aina, 2020, p.149).
Como vemos, culpa de incrementar esta desigualdad a la educación a distancia.
Tras dejar claros los peores lados de la educación no presencial, ofrece una solución, esta es que se aplique una política de redistribución para garantizar la igualdad de recursos y así compensar la desigualdad.
Una vez más deja claro que la escuela es un lugar necesario para los grupos más vulnerables ya que “es un espacio de protección física, social y emocional para niños, niñas y jóvenes” (Tarabini, Aina, 2020, p.149).
Destaca también la importancia de presencialidad para que el docente pueda desarrollar su función como acompañante en los procesos de aprendizaje y de desarrollo personal de cada uno, ya que, evidencia que las personas no solo somos seres cognitivos, sino que también somos sociales y que la educación es un acto social, por lo que no puede ir la emoción por un lado y el aprendizaje por otro.
En la conclusión la autora deja claro lo que busca con su artículo, es que reflexionemos, para ello concluye con un argumento rotundo que dice así “una escuela que expulsa, físicamente y simbólicamente, de espacios, de aprendizajes, de respeto y experiencias satisfactorias a tantos y tantas jóvenes es una escuela que pierde su función principal. Es una escuela vacía.” (Tarabini, Aina, 2020, p.152).
Ya que enseñar y cuidar son dos aspectos inseparables, por lo que la escuela no presencial, en su opinión, no es válida.
Tras leer tanto este como otros muchos artículos de distintas opiniones, todas válidas, sobre la incógnita de validez de este nuevo modelo de enseñanza, he formado mi propia opinión, la cual parece estar bastante de acuerdo con la de la autora.
Para mí, no hay nada más importante que el trato con las personas. Me baso en mi experiencia personal, donde profesores que se implicaban han hecho que tengamos amor por sus asignaturas y a su vez, profesores que no se volcaban en las relaciones con los alumnos han hecho que todo sea más frio.
Durante mi estancia en el instituto me he dado cuenta de cómo la calidez de los profesores hace que tus ganas de aprender se multipliquen. De hecho, es uno de los motivos por los que mi vocación es tan real, porque la mayoría de mis profesores, a parte de enseñarme conocimientos, me han enseñado a querer y a valorar.
Por eso pienso firmemente que la educación no presencial, por muy bien preparada que esté jamás podrá suplantar a la educación presencial. Simplemente porque no vas a establecer relaciones sociales, también necesarias con tus compañeros de clase, ni vas a poder preguntarles a tus profesores que tal les ha ido el día. Y eso no le hace bien a nadie.
Porque, tengámoslo claro, la educación no es aprender conocimientos y hacer exámenes, también es aprender a trabajar codo con codo en clases, divagar en debates candentes en medio de las clases y disfrutar de tus compañeros y profesores
Sin embargo, los argumentos que acabo de dar pueden parecer solo una opinión.
Lo que no es opinable es que hay gente que no puede permitirse optar a esta educación. Que no pueden pagar el wifi. Que no pueden comprar un ordenador para cada miembro de la casa. Que no pueden comprar un ordenador siquiera para toda la familia. Que, en caso de tener algún aparato electrónico, no puede seguir la clase como los otros alumnos porque solo tiene una habitación para todos. Todo esto pasa, y en España, ahora mismo está sucediendo. Lo que no podemos hacer es mirar hacia otro lado.
Por que en la educación pública todos tenemos que tener las mismas oportunidades. Y no solo eso, lo realmente importante es que todos y todas tengamos los medios para llegar a optar a esta educación de una manera completa. Cosa que con la educación no presencial no ocurre.
Por ello siempre defenderé una educación presencial, pública y de calidad para todos y todas.
La comunidad sorda es un colectivo que cuenta con unos valores culturales y lingüísticos construidos en torno a la lengua de signos y una concepción del mundo visual. Este colectivo se constituye tanto por personas sordas como por oyentes, de cualquier condición, que comparten la misma herencia lingüística y cultural.
En Europa, la lengua de signos estuvo prohibida más de 80 años, por lo que muchas personas sordas siguieron practicándola en la clandestinidad y otras ni siquiera la aprendieron. De hecho, personas sordas de nuestra época, ya mayores, aprendieron a utilizarla más tarde de lo debido y no podían comunicarse bien, lo que afectaba a su desarrollo personal y limitaba su participación en la sociedad.
Aunque los años han pasado y desde el 24 de octubre de 2007, la lengua de signos ha sido reconocida, las trabas en la sociedad a este colectivo no cesan. Y esto se ve claramente en la educación española, una educación que debería ser pública y de calidad que deja mucho que desear de lo último.
La calidad simplemente queda al alcance de las personas oyentes, cosa que se demuestra en muchos de los aspectos que ahora nombrare, aspectos totalmente cotidianos que impiden que las personas sordas desarrollen con normalidad, haciendo así que su educación sea mucho más dificultosa.
Empezando por el principio del curso, y me baso en testimonios reales de personas sordas, sus problemas empiezan a florecer. En la mayoría de instituciones, no será hasta la segunda o tercera semana cuando la intérprete de signos forme parte del aula. Esto se traduce a que una persona no oyente pasa dos o más semanas estando en unas clases que no le sirven de nada porque no las entiende. Es como si te dan un libro de cien páginas pero te arrancan veinte, tu te has leído el libro, pero al cien por cien no lo vas a entender.
Nos queda claro que nada más empezar, ya no están recibiendo la misma calidad en la educación que las personas oyentes.
Una vez tienen a la intérprete, en muchos centros, les avisan que solo dispondrán de ella tres horas las día, siendo lectivas seis horas. Por lo que durante todo el curso, esas horas se acumularán y serán contenidos que los estudiantes sordos no han aprendido.
Otra cosa, que pasa realmente desapercibida pero que todo estudiante cuenta con ello durante todo el curso, son los trabajos de grupo. Puede parecer una actividad enriquecedora, y lo es, pero solo cuando te puedes comunicar bien.
Al ir, la mayoría de los estudiantes sordos a clases de oyentes, tienen que participar con ellos. Estos compañeros oyentes rara vez saben signar, por lo que los trabajos grupales se hacen casi imposibles. Ya que las personas sordas, a veces pueden leer los labios, lo que no significa que puedan seguir una conversación con normalidad y más cuando participan muchas personas y otras veces ni siquiera pueden.
Además no es una actividad donde la intérprete pueda intervenir, ya que la mayoría se suelen hacer en casa.
La situación de pandemia que vivimos tampoco les hace ningún favor, al contrario.
Que vayamos con mascarillas las cuales nos tapan la boca hace, ahora si, imposible del todo la comunicación de personas sordas con oyentes que no saben signar.
También entran en debate las clases online, que si las analizamos dejan mucho que desear para el colectivo sordo. Cuando el docente comparte pantalla para explicar su propio power point, el alumno oyente no tiene ningún problema, el alumno sordo sí. Simplemente porque al tener en la “pantalla grande” el power point que se está explicando, no puede ver a la interprete signar con normalidad, ya que se le ve en una pantalla diminuta.
Estas son solo algunas de las innumerables trabas que reciben en una educación que debería aportar las mismas cosas a todos los estudiantes.
Para no acabar con un mal sabor de boca, me gustaría dar algunas ideas para hacerle la vida más amena a las personas que no son oyentes y que así se sientan más incluidos.
En tiempos de pandemia, la mascarilla se ha convertido en un accesorio más, hay de todos los colores y formas, ¿Por qué no llevar una que nos incluya a todos? Con esto me refiero a las mascarillas transparentes, donde los sordos podrán leer con facilidad los labios de los oyentes.
Otra idea, tal vez una de las más inclusivas, es aprender los conceptos básicos de lengua de signos para poder comunicarnos con ellos en las situaciones más cotidianas.
Espero que con los años, avancemos en este tema y todo el mundo pueda ser igual a los ojos de la comunicación.